Cómo elegir tu perfume

Si nunca has comprado un perfume inspirado, esta guía te ahorra el ensayo y error.

1. Parte por un perfume que ya te guste

La forma más simple: piensa en un perfume que te hayan regalado o que hayas olido y te haya encantado, y búscalo en nuestro catálogo. Cada producto indica en qué fragancia está inspirado.

2. Si no tienes referencia, elige por familia olfativa

Las familias agrupan los perfumes por el tipo de aroma. Estas son las que trabajamos:

  • Floral — rosa, jazmín, peonía. Femenino, luminoso, fácil de usar a cualquier hora.
  • Oriental — vainilla, ámbar y especias. Cálido y envolvente: el típico perfume de noche e invierno.
  • Cítrica — bergamota, limón, mandarina. Fresco y liviano, ideal para el día y el calor.
  • Maderosa — sándalo, cedro, vetiver. Sobrio y con presencia, sin ser invasivo.
  • Chypre — musgo, bergamota, pachulí. Elegante y con carácter, de los que dejan estela.
  • Fougère — lavanda, helecho, haba tonka. El fresco masculino clásico: limpio y versátil.

3. Elige el tamaño según cómo lo vas a usar

El 50 ml es ideal si quieres probar un aroma nuevo o rotar entre varios perfumes. El 100 ml conviene cuando ya sabes que te gusta: sale bastante más barato por mililitro y te dura meses de uso diario.

4. Piensa en la ocasión

Para la oficina y el día, los cítricos y florales frescos funcionan mejor porque no invaden. Para la noche, una cita o el invierno, los orientales y amaderados rinden mucho más.

5. Cómo hacer que dure más

Aplícalo sobre la piel limpia e hidratada, en los puntos de pulso: muñecas, cuello y detrás de las orejas. No frotes las muñecas después de aplicar, porque rompe las notas. Y guárdalo lejos del sol y la humedad: el baño es el peor lugar posible.